31/12/10
2010
Y remata 2010. Y en vez de rematar retrasa posiciones, se encierra con el autobús detrás de todo un cúmulo de despropósitos. Dice Hovik, monologueando, que nos jodemos los unos a los otros por la sencilla razón de que nos faltan cojones para vivir nuestras propias vidas. Y tiene razón. La ciencia social se apodera de los medios de comunicación, delegando la tarea de resumir esta locura a las viñetas del roto. Continua la crisis, como es debido. Aparece un tal Assange desempolvando palabras, palabras y más palabras. La diferencia es que ahora están escritas, y lo escrito, es oficial. Un diplomático diplomado que crucifica a otro diplomático diplomado. La vida misma disfrazada de filtración mediática. Y a todos nos encanta, pero no nos fiamos ni de nuestra puta madre. Llegamos a uno de tantos congresos de diPUTAdos, pero esta vez una Ley se viene abajo en un día en que el transitor o la televisión se cambiaron por un lugar llamado twitter, que echaba humo en una frecuencia llamada #leysinde. Y un ingenioso viñetista escribe iluminado "toda la vida queriendo ser alguien, para al final darme cuenta de que lo importante era ser un anónimo más". Y por unas horas, cada cual con su arma de destrucción selectiva, fuimos todos Hackers. Histórico. Pero seguimos sin fiarnos ni de nuestra puta madre. Los tecnólogos, que ya no teólogos, vaticinan una progresión lineal ascendente, con instrumentos que nos unirán a todos, en lugares donde seremos más eficientes, más libres, en ese ahora que es la RED, este anárquico oasis de la expresión pública. Donde la información caótica toma forma, y nos hace grandes, ENORMES. El Idealismo utópico con una camiseta que versa un ¿Y por qué no?. Pasen y opinen. Marquen un "Me gusta". Twiteen. Somos mayoría absoluta, sólo es cuestión de tiempo, de 2011´s, 2012´s y 2000 y picos.... Todo queda tan obsoleto tan rápidamente, que hasta al sistema le resulta cada vez más difícil escapar. Termina 2010 que comenzó contigo, un 21 de Enero, y aquellos fantasmas del pasado que coleaban poco a poco se aburrieron de levantar muros entre TU y YO. Y ahora, nos queda toda una transición por delante. Para hacer todo lo que nos queda por hacer. Porque aunque ya nadie se fíe ni de su puta madre, yo conseguí confiar en TI. Y eso es lo mejor que he hecho este año. Gracias. A ti. El año en que un hombre llamado Mike Patton, cagándose encima de toda Fe, se convirtió, durante dos horas, en lo que yo quisiera que fuese un Dios. iDios, que viene pegando fuerte. En un Portugal del que, cada año, quiero ser más amigo. Un fuerte abrazo a TODO EL MUNDO. Y para 2011, sólo un par de cosas, dos simples cosas, HUEVOS, por favor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada